sgcursos/ diciembre 9, 2018/ Formación/ 0 comentarios

De frente a lo que muchos llaman “la cuarta revolución industrial”, crece la preocupación porque robots y máquinas reemplacen el trabajo humano, incrementando el desempleo. El cambio en la fuerza laboral ha contribuido a que más personas opten por tomar cursos ‘online’. Este será uno de los temas a tratar en la Cumbre Líderes por la Educación.

“Necesitamos enfrentar de manera urgente el reto de la automatización, la robótica podría hacer gran parte del trabajo contemporáneo redundante”, afirmó Jeremy Corbyn, líder laboralista de Inglaterra que alertó, además, sobre la necesidad del país de ofrecer un servicio nacional de educación para preparar a las personas para el desempleo tecnológico. Y no es el único que tiene esta opinión. Un futuro en el que robots, máquinas y computadores compongan la mayor parte de la fuerza de trabajo parece ser una posibilidad cada vez más aceptada por los expertos.

Si bien puede que esto nunca ocurra, o que suceda dentro de un tiempo lejano, hoy en día los desarrollos tecnológicos están impactando directamente el mercado laboral. Así, la adopción de inteligencia artificial, big datacloud computing y nuevas formas de programación no solo han revolucionado procesos industriales, también han cambiado los tiempos de ejecución, manufactura, comunicación y, sobre todo, las habilidades que las empresas buscan de sus empleados. Según un estudio conducido por la Universidad de Oxford, 47 por ciento de los trabajos podrían ser automatizados por robots. Una investigación de Burning Glass Technologies, emprendimiento que estudia los mercados laborales, asegura que es cada vez más común que las empresas ofrezcan posiciones en “trabajos híbridos”.

Mientras cambia el mundo laboral de manera vertiginosa, el sistema educativo tradicional sigue proponiendo el mismo modelo que, en un mundo en el que el tiempo y el dinero son cada vez más preciados, resulta para muchos una opción muy costosa. Además, la creencia de que un título universitario automáticamente le dará al egresado un trabajo está siendo rebatida por la realidad. Empleadores dudan al contratar a un egresado sin experiencia laboral y, en muchas ocasiones, los aplicantes no tienen las habilidades –cada vez más específicas– que el sector requiere.

El sistema educativo tradicional se encuentra con un desafío más en cuanto a capacitar a sus estudiantes con habilidades tecnológicas. Introducir nuevos temas al pénsum de las carreras no es siempre tan fácil. Como respuesta, han surgido múltiples cursos masivos y abiertos por internet, llamados Moocs por sus siglas en inglés. Las plataformas que los ofrecen, contrario a las universidades, tienen un fin abiertamente lucrativo y, por ende, se guían por una lógica de mercado. Su éxito, entonces, depende de la efectividad de su servicio. Para lograrlo, se concentran en asegurar empleo, algo en lo que las universidades comenzaron a fallar.

Así, estas plataformas deben estar en constante diálogo con las empresas, investigando qué nuevas habilidades requieren, qué tipo de perfiles son más valorados y ofertando plazas de trabajo. Flatiron School, por ejemplo, tiene, como otras plataformas, un tipo de oferta bastante llamativa: “Estudie con nosotros de 600 a 800 horas y le garantizamos trabajo dentro de los siguientes seis meses. Si no sucede, le devolvemos su dinero”. Otras, como CodeFight, ganan una comisión sobre el primer sueldo de sus estudiantes cuando logran emplearlos. Además, esta lógica de mercado ha llevado a las plataformas a desarrollar cursos modulares de corta duración que usan estrategias de los juegos en línea y, por medio de análisis de datos, adaptan el contenido a lo que el alumno más necesita.

“Necesitamos enfrentar de manera urgente el reto de la automatización, la robótica podría hacer gran parte del trabajo contemporáneo redundante”.

Juan David Cruz es uno de los colombianos que de manera más efectiva ha sabido usar los Moocs. Sin haberse graduado de la universidad, comenzó a tomar cursos en Edx para aprender a desarrollar sus propias aplicaciones, conocimiento excluido de su pénsum universitario. “Para tomar el curso de introducción a la ciencia computacional lo único que necesité fue acceso a internet. Ahora tengo mi propia empresa, y Vista, una de mis aplicaciones, ayuda a las personas con discapacidad visual a identificar lo que está a su alrededor usando la cámara del celular”, asegura. Se ganó el WWDC Scholarship, de Apple, y sus aplicaciones han sido aceptadas en Bootstrap track de FbStart (FacebookStart), dos incentivos otorgados por dos de las más influyentes compañías tecnológicas. Según cifras de Platzi, plataforma de aprendizaje online colombiana, el 80 por ciento de sus estudiantes avanzan en su carrera gracias a sus cursos y el 10 por ciento inicia su emprendimiento. Sin duda esta iniciativa abre nuevas puertas para sus alumnos.

Aprendizaje para toda la vida  

A medida que la fuerza laboral cambia, las empresas comienzan a valorar habilidades que hace unos años no eran las más buscadas. Cuando en 2014 la nueva jefa de Microsoft cambió el criterio de selección de la compañía, no pocos se sorprendieron. La curiosidad era ahora una de las habilidades más buscadas por la empresa. La decisión se inspiró en un estudio conducido por el psicólogo de Stanford, Carol Dweck.

En este, se caracterizaba a los estudiantes en dos grupos: quienes piensan que las habilidades son innatas y fijas, y quienes creen que estas pueden ser adquiridas o mejoradas por el aprendizaje. Esta disposición de aprender está estrechamente relacionada con la curio- sidad, ya que, según el estudio “States of Curiosity Modulate Hippocampus-Dependent Learning via the Dopaminergic Circuit”, la curiosidad sobre un tema hace que aprenderlo sea más fácil. En un campo laboral que a diario mejora sus procesos e introduce nuevas tecnologías, la facilidad para aprender con rapidez es cada vez más valorada.

Robots vs humanos

Mientras que muchos temen un futuro de desempleo masivo, otros creen que la introducción de robots en la fuerza laboral será una oportunidad para transformar los oficios de los humanos. Para Toby Walsh, profesor de Inteligencia Artificial (AI, por sus siglas en inglés) de la Universidad New South Wales en Sidney, en 150 años será difícil encontrar un trabajo en el que las máquinas no sean mejor que los hombres. “Esto significa que los únicos empleos disponibles serán aquellos que los humanos prefiramos hacer. La revolución de AI será una oportunidad para redescubrir las cosas que nos hacen humanos. Tendremos trabajos que nos hablen sobre la experiencia del humano”.

Artículo publicado en: https://www.semana.com/educacion/articulo/tecnologia-oportunidad-o-amenaza-en-la-educacion/578705

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